Café Librería

Las madres no, de Katixa Agirre

Sinopsis: Una madre mata a sus gemelos. Otra mujer, la narradora y protagonista de esta historia, está a punto de dar a luz. Es escritora, y se da cuenta de que conoce a la autora del infanticidio. Su obsesión se dispara. Pide una excedencia pero no para criar, sino para crear. Para investigar y escribir sobre la verdad oculta tras el crimen.

Las madres nunca han escrito. Las madres dan vida. ¿Cómo puede una mujer ser capaz de desatender a sus hijos?, ¿cómo puede ser capaz de matarlos? Tejida con los mimbres de un thriller, esta es una novela rompedora en la que convergen la crónica y el ensayo. Katixa Agirre reflexiona sobre la relación entre maternidad y creación dialogando con autoras como Sylvia Plath y Doris Lessing. ¿Es ser madre una cárcel?

El texto ahonda también en la infancia y la desprotección de los niños ante la ley. El resultado es un libro sin precedentes, perturbador y original, en el que la autora no ofrece respuestas, sino que arroja contradicciones y descubrimientos.



Tránsito Editorial es ley. Se ha convertido en una excusa para leer en grupo, para ir todas las amigas juntas a comprar su último libro disponible y leerlo esa la misma tarde. Para coleccionarlos en la estantería y debatir cuál nos ha gustado más.

Cuando sale a la venta un libro de Tránsito nos enviamos mensajes: primero a la librera, luego a las compañeras, luego muchos emoticonos de corazones violetas. En fin: es algo fenomenal. Y qué pocas veces se da esta sintonía, ¿verdad?. Me pregunto cómo lo ha conseguido su fantástica editora (Sol Salama). Me imagino que ni ella misma estará segura. O tal vez sí, pues esto es lo que ocurre cuando los proyectos se hacen con cariño, inteligencia y tesón.


¿Puede una madre matar a un niño?


¡Ah sí! El libro. El último, de tapa blanda y color naranja. De una autora vasca y sobre la maternidad. Qué delicia. Yo ya ni siquiera me leo las sinopsis (aunque os la he dejado más arriba). Me dan igual. Tengo la fe ciega de una mujer poco religiosa que solo cree en la literatura y en la literatura (y no es una errata, es una repetición intencionada. Es lo que es).

Y cuando empiezo a leer se apodera de mí el placer que es la lectura de encontrarme. De toparte de repente con esas historias que te abrazan y que, aterrada, te identificas con ellas (aunque yo no sea madre, no todavía). Esa afirmación, por supuesto, es un horror en sí misma. Recordemos que el suceso principal del libro es un infanticidio doble. Y es este el que despierta la necesidad de volver a escribir de la escritora, que lidia con su recién adquirida maternidad. Su vínculo pasado con la asesina será una semilla peligrosa. Empieza la culpa, el mal llamado egoísmo, y una narrativa que se desarrolla con un peligro brillante entre la comprensión de un acto atroz y su denuncia exhaustiva.


Había cosas de las que no podía hablar, y precisamente por eso tenía que escribir sobre ellas. Aunque no estuviera bien.


Lo que está claro es que el tema es complejo. Aguirre no tiene miedo, por lo que podemos catalogar que la novela está dotada de un coraje irreverente. Plaf. Plaf. Casi me dio pavor, de hecho, dejársela para leer a mi madre. Y reconozco que ella no pudo con ella. Una madre sacrificada, de las de antes, que tuvo a sus gemelas (también gemelas, como los bebés de la novela) con tan solo veintidós años y paró su vida por ellas sin que importara nada más.

Casi me miró horrorizada. Ni siquiera pasó del primer capítulo. Y lo entendí.

«A veces leer cosas con tanta verdad es terrible», creo que dijo.

«A mi me resulta interesante. Deberías leerlo hasta el final», creo que le dije.

«Yo soy más de las madres sí».

Pero la autora (y la escritora) manejan tan bien los hilos que nos arrancan de cuajo parte de la cordura. No nos resulta difícil empezar a sentir empatía por la madre asesina, y una pena profunda por la madre escritora que se siente mala madre. Yo, como lectora, casi me he olvidado de los bebés. ¿Remordimientos? Quizá. O no. Al fin y al cabo, el libro se titula Las madres no.

Lo que quiero señalar es que, además, esta novela rompe con la estructura y el estilo de los anteriores títulos de este sello. Lo que demuestra que no tienen ningún tipo de miedo a crecer, a apostar por novelas distintas y a experimentar. Y a algo más. Yo, mientras estaba sumergida en la lectura de la madre que quería escribir sobre la madre que había asesinado a sus dos bebés, apenas era capaz de pensar más allá. Incluso ahora, mientras escribo sobre este libro y quiero hacerle justicia, simplemente no puedo decir nada más.


Lanzamiento: octubre de 2019
Editorial: Tránsito
Diseño de cubierta: Donna Salama
Páginas: 208
Valoración: Moka y chocolate
Cómprala aquí

Un Comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: