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Herstoria I: Relatos de ficción histórica de mujeres LBT+, de varias autoras

Los momentos decisivos de una vida se ven, a menudo, desde la oportuna distancia que marca el tiempo.

Hija de nadie, de Sara Bishop


Esta cita me parece de los más adecuada para describir la esencia de esta obra, pues necesitamos del pasado para comprender nuestro presente. Y solo en el presente se puede llegar a entender lo transcurrido tiempo atrás. En esta antología de Les Editorial nos encontramos con diez relatos históricos de diferentes épocas escritos por diez autoras. Había seguido la convocatoria por redes y esperaba con ganas que este libro se publicase. Aunque la novela histórica no sea mi género predilecto, suelo leerlo a menudo. Estos relatos tienen esa temática común, pero por lo demás son muy variados. La representación de mujeres LBT+ sigue siendo necesaria en todos los ámbitos y este me pareció desde un principio un proyecto interesante. En muchos géneros, entre ellos el histórico, todavía es complicado encontrar estos referentes.


portada-HERSTORIA-I


El relato ganador, Hija de nadie, de Sara Bishop, nos lleva a la Antigua Grecia, a la vida de una ateniense de familia adinerada que parece no acabar de encajar en esa sociedad. Ariadna nos cuenta su historia en primera persona.


Me divertía jugar a ser esclava, sobre todo, porque suponía una mayor libertad de la que tendría jamás como hija de un eupátrida y futura consorte de otro.

Hija de nadie, de Sara Bishop


Otro relato que llamó poderosamente mi atención fue El libro de la moabita, de Clara Carbonell. He de reconocer que tengo debilidad por las historias bíblicas y este relato se basa en la historia de Ruth y Noemí. Se le da una vuelta de tuerca más al relato y se muestran aspectos interesantes de la sociedad de la época, tanto la moabita como la israelita.

La religión está muy presente en la mayoría de los textos y en Ignota, de Esther Román, Crab, la protagonista es una monja recluida en un monasterio. Aunque Gertraude es más una botánica y jardinera que monja, pues su fe parece algo compleja y poco convencional.

Condenada por las estrellas, de Adriana García Ramos, nos lleva a la Rusia de los zares y a la figura de la gran duquesa Anastasia. Se trata de un relato breve que me pareció muy simbólico. También lo es Luz de selva, de Cecilia Agüero, en el que las palabras escogidas del guaraní tienen una gran relevancia. Nos lleva precisamente a ese escenario, al verde de una selva tropical y a las historias de los bandeirantes, antiguos colonos portugueses que ejercían la violencia contra los asentamientos españoles. También de nativos americanos, en este caso del norte, trata La madre bisonte nos protegerá, de Ana Tapia, donde además se trata el tema del no binarismo y la identidad de género.

También hay historias ambientadas en España, como No vuelvas a Granada, de Nuria Parra. Este relato está escrito en segunda persona, lo que le da mucha fuerza y, aunque he de admitir que no es un recurso sencillo de utilizar, la autora se defiende bien con ese narrador. Torres en el mar, de Leticia Goimil García se ambienta en el pueblo de Catoira y la época de las invasiones normandas.

Esperanza en el infierno, de Bea Morote, nos mete de lleno en un campo de concentración nazi y nos cuenta una historia de amor. Pero el más romántico de todos los relatos es La rebelión tiene nombre de mujer, de Guiliana Ippoliti. Trata de un modo que me pareció bastante original la esclavitud de las personas negras por parte de los blancos en América.

Si algo tienen en común las mujeres protagonistas de estos relatos es estar sometidas al dominio masculino y tratar por todos los medios de liberarse de él. Maridos, padres e incluso hermanos ejercen de figuras autoritarias y dominantes que coartan la libertad de las mujeres.


El matrimonio era un sacrificio por el bien de la continuación de la familia.

El libro de la moabita, de Clara Carbonell


En general, me parece que todos los relatos tienen una base sólida, un argumento interesante y una documentación muy bien hecha. El idioma y su belleza son importantes. Así, en algunos podemos ver las variantes idiomáticas de los indios americanos y su contraste con el castellano. También expresiones típicas del español de latinoamérica o palabras en griego antiguo.

El único pequeño defecto que le encontrado al libro es algún salto de línea fuera de lugar en la versión en ebook para Kindle que yo compré. Si bien es un fallo poco importante que ni siquiera entorpece la lectura.

En conclusión, tenemos un conjunto de relatos muy diverso y recomendable, con estilos muy diferentes y un hilo común que son las mujeres LBT+ y la historia. Además de la necesaria representación, se trata de un libro entretenido además de necesario. Necesitamos historias y voces diversas donde vernos reflejadas.


Ese día mi madre se encargó de enseñarme que las palabras tienen poder, y los nombres llevan una carga que hay que asumir.

Condenada por las estrellas, de Adriana García Ramos


·Lanzamiento: 2020
·Editorial: Les Editorial
·Número de páginas: 188
·Valoración: Capuchino
·Enlace de compra

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