Café Librería

Por qué me comí a padre, de Roy Lewis

Edward, un homínido entusiasta de la teoría de la evolución, hacía lo que podía para ayudar a la especie en su lucha cotidiana contra la extinción. Y, aunque no siempre contó con la comprensión de sus congéneres, el paso de las generaciones ha consagrado su gesta, conocida también como El fin del Pleistoceno, con un lugar destacado entre los clásicos: «Es el libro más divertido que me haya leído nunca», dijo de él Terry Pratchett.

Por qué me comí a padre (1960) es la novela más conocida de Roy Lewis (1913-1996), un especialista británico en sociopolítica que nos legó también este texto didáctico de lectura obligada para estudiantes de Sociología y Antropología. Porque tienen profesores sádicos que les hacen escribir trabajos. El resto lo podemos leer porque sí. Y para disfrutar de los chistes.

Edward es el patriarca de una “horda” compuesta por su esposa, sus hijos y algunas hembras sin pareja ya que han quedado viudas. Viven en una confortable cueva, protegida por una confortable hoguera y tallan sílex. Tareas propias del Pleistoceno, ¿verdad? Pues olvida todo lo que sabías, porque Edward está dispuesto a hacer que su familia, su horda, evolucione a toda costa.

Estos hombres-mono experimentarán nuevas técnicas, ideas avanzadísimas a su tiempo y no les importará si hay que perder algún miembro de su horda en el proceso. Todo ello, aunque os esté pareciendo mentira, con mucho humor. Porque la historia de esta horda y sus intentos de evolucionar es una carrera contra sí mismos y su propia especie.

La figura crítica recae en el tío Vania, que aún vive en los árboles y, aunque aprovecha todo lo que puede de los avances de la horda de la que reniega, siempre señala con el dedo a su hermano a causa de sus innovaciones y al que amenaza con un castigo que le llegará por sus estrafalarias ideas.

La narración corre a cargo del hijo mayor, Ernest, que a medida que crece y adquiere pensamiento más crítico hacia la figura paterna cuestionará algunas de sus decisiones, llevando en ocasiones al enfrentamiento dialéctico. Porque si algo destaca en esta obra son los diálogos, llenos de referencias totalmente fuera del tiempo y que los lectores recibimos con una sonrisa, ya que son divertidos sin ser una novela que definiría como “de humor”.

El fuego, la cocina, la exogamia o las técnicas de cacería mejoradas… Distintos avances que hicieron evolucionar a la especie serán descubiertos a través de los ojos de esta peculiar horda en una obra que a pesar de tener ya cincuenta años mantiene un tono original, siendo interesante tanto como estudio sociológico como pieza de entretenimiento.

La nueva edición de Gigamesh (en tapa dura) nos permite descubrir esta obra y darle la oportunidad que se merece.

  • Lanzamiento: 1960 (Edición de Gigamesh: 20 de febrero 2020)
  • Páginas: 224
  • Traducción: Irene Vidal y Raquel Marqués
  • Valoración: Capuchino
  • Consíguelo aquí

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: