Café Librería

La voz melodiosa, de Montserrat Roig

Sinopsis

La extrema fealdad de Alpargata determina que su abuelo le eduque aislado del mundo, en un ambiente bello y armonioso.

Pero ¿qué sucederá cuando el horrible y sensible Alpargata se enfrente a la sombría realidad de la Barcelona de posguerra?

A los seis años, Alpargata conocía ya todos los quehaceres de casa. Pensaba que el olor a cerrado era un olor normal y que todas las casas eran oscuras y silenciosas. Nunca preguntaba de quién eran los pasos que llegaban desde la escalera, ni tampoco por qué se oían ruidos de la calle. Creía que la vida era silencio y oscuridad. Su mundo existía muy lejos de allí, y quizá algún día lo conocería. Eran las mil leyendas que le había contado Dolors, los mil romances tristes que le había cantado. Sin moverse de la casa, había recorrido todo el país cabalgando veloz sobre el caballo del Conde Arnaldo.

Reseña

La voz melodiosa es una novela corta, intensa y, sobre todo, muy bella.

La leí por primera vez a comienzos de la década de los noventa y forma parte, no solo de mí, sino también de algunas de las obras que he escrito. Como Barro, La voz melodiosa presenta a un grupo de universitarios privilegiados. A diferencia de aquella, la vida de estos termina en tragedia.

Suelo reseñar para esta web obras de género fantástico y habrá quien diga que esta novela de Montserrat Roig no pertenece a ninguno de ellos. Por supuesto, no estoy de acuerdo.

Alpargata es el protagonista de esta narración fantástica y maravillosa. Un protagonista que, como buen personaje de cuento de hadas, nace con una característica muy marcada que define (o quizá no tanto) su vida: es feo, feísimo.

Construiré para ti —dijo— un pequeño paraíso. Y cuantas voces oigas te sonarán melodiosas.

Tanto, tan feo, que su abuelo decide recluirlo en su casa para que no tenga que pasar por la humillación del rechazo social o la burla. Decide que la educación del niño estará basada en los principios de belleza y estética y convierte su piso en una urna y al niño en una Blancanieves herida por la manzana podrida de la fealdad. Sus profesores particulares juegan el papel de enanitos. Lo alimentan de historia, filosofía, música y arte. Y, aunque el abuelo habría querido escamotearle al nieto los demás conocimientos, no puede hacerlo. Porque la vida, como dijo el dr. Malcom, se abre camino. Eso sí: toda la vida, no solo lo que tiene de bella.

Así que llega un momento en el que Alpargata sale de casa e ingresa en la Universidad. Esa es la historia que aparece en primer plano. La trama de revueltas políticas e ideales pretendidamente revolucionarios de unos niños que lo son porque todavía no han llegado a la edad adulta y que responden a voz en cuello a unas consignas hasta que se encuentran con ellas en la boca y sin apoyo para defenderlas. Y, lo que es peor, sin fuego de cobertura que los defienda a ellos.

Son muchas las historias que se han escrito acerca de aquella generación (OK boomer) que corrió delante de los famosos e infaustos grises y que a mí me queda lejísimos aunque me separen de ella solo unos pocos años. No son tantas, en cambio, las intrahistorias que hablan de las miserias humanas (por contraposición a épicas y políticas) de sus protagonistas: las chicas y chicos cuyas vidas transcurrieron marcadas, ahogadas, por la dictadura y la posdictadura. De entre ellas, La voz melodiosa destaca por detenerse en la existencia insignificante de Alpargata y la chica pobre de la que se enamora. Una trama tan archiconocida como la otra, la de las manifestaciones que terminaban en frentes abiertas y noches de calabozo.

Nunca pensamos que Alpargata tuviera sexo, nunca nos preguntamos qué podía hacer cuando se despedía de nosotros en las madrugadas lechosas, cuando nos decíamos adiós con los ojos soñolientos y legañas en el corazón.

Montserrat Roig fue una narradora extraordinaria y ese buen hacer se disfruta página a página en La voz melodiosa. Es capaz de encerrar emociones inmensas entre las inexistentes paredes de una elipsis mientras repite hasta la saciedad una metáfora facetada, como la de la colina y el pozo, que no se aplica solo a lo que parece.

Roig hace que se te encoja el corazón por lo que adivinas y en eso consiste, desde mi punto de vista, ser buena escritora. Las grandes maestras son las que dejan espacios en blanco tan grandes y bien estructurados entre sus renglones, que te permiten construir tu propia historia al calor de sus líneas. Ellas ponen el techo y el solado. Es cosa tuya cómo decidas habitar ese espacio.

Y luego, en un orden de cosas mucho más prosaico pero igualmente destacable, está el narrador, que es uno en la primera parte y otro muy diferente en la segunda. El primero es un omnisciente que emplea cierta socarronería. El segundo pertenece al grupo de amigos, pero trata de alejarse de ellos para contar su historia. Y esa tensión, que se refleja en el propio personaje narrador, es la que te lleva por la lectura atada a una cuerda muy, muy corta.

Conclusión

La voz melodiosa es una auténtica maravilla. La disfrutarás si te gusta la literatura compleja creada con simplicidad aparente. También si te bebes la belleza a grandes tragos cuando te la sirven en una copa de buena prosa.

Es difícil encontrar el libro, pero su lectura merece la pena el esfuerzo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: