Café Librería

Slan, de Alfred E. Van Vogt

Sinopsis

¿Te han empezado a crecer zarcillos en la cabeza…?

La humanidad luchó contra los odiados slans durante la Guerra del Desastre, que acarreó el exterminio de casi todos los slans y la implantación de un gobierno policial en la Tierra.

Mucho tiempo después, el pequeño Jommy Cross vive con miedo a ser descubierto por los crueles humanos. Durante la búsqueda de otros supervivientes como él, Jommy se ve atrapado en una peligrosa red de intrigas y en el propio misterio de la existencia de los slans y de sus poderes. Y él solo quería pasar desapercibido, como Kathleen Layton, que, encerrada en el palacio presidencial del dictador Kier Gray, se vale de las habilidades slans para sobrevivir entre quienes exigen su muerte.

Original de 1940, Slan es la precursora de las historias de superhéroes en la ciencia ficción y, al mismo tiempo, de la percepción del mutante como amenaza. Un libro iniciático con el que se formaron varias generaciones de friquis primigenios que, en aquella época, también tenían que pasar desapercibidos.

Reseña

Esto es una novela juvenil, Alicia, me dije antes de empezarla. Y la abrí dispuesta a disfrutar de las aventuras de Jommy Cross y Katheleen Layton. Lo que no sabía era que Van Vogt la había publicado por primera vez en 1940. Ni que por ello le otorgaron un Hugo Retrospectivo un año después.

Así que mi experiencia lectora no ha sido muy positiva. De hecho, me ha costado más de dos meses terminar el libro y el sabor de boca que me ha dejado no es bueno.

Como estas impresiones se deben sobre todo a la expectativa, trataré de explicar qué esperaba y no he encontrado:

  • Esperaba aventuras. En este sentido no tengo mucha queja: hay muertes, persecuciones, situaciones de peligro, ambientaciones hostiles, naves espaciales, espionajes y tramas políticas.
  • Esperaba emoción. Aquí las cosas ya flojean. A los personajes no parece importarles nada lo que sucede a su alrededor. Ni siquiera sus propias vidas, con lo que, ¿por qué iban a importarme a mí? los primeros capítulos hablan de la dura vida de Jommy en la casa de una vieja mezquina que lo explota, pero las lectoras no presenciamos nada de lo que ocurre, solo asistimos al comienzo de la relación entre ambos y al momento en que el chico ya ha superado las dificultades. Imposible empatizar si no me cuentas qué pasa.
  • Esperaba personajes interesantes. Ninguno lo es excepto el único que parece ocultar cierto doblez y del que no se sabe en qué equipo juega hasta el final. El problema con los personajes se deriva del problema de la trama. Los obstáculos aparecen y desaparecen casi por arte de magia, así que no afectan al desarrollo personal de los protagonistas. Jommy es el mismo desde el principio hasta el final de la novela. Su paso por la estupefacción y el desencanto ni lo despeinan. Lo que estaría muy bien si no se hiciera tanto hincapié en lo mucho que aprende de las cosas que le suceden.
  • Esperaba una narración ágil. Y en muchos fragmentos lo es, pero hay capítulos enteros de infodump volcado en diálogos. Los capítulos 9 y 10 son soporíferos.

La sensación final es que un libro que podrían disfrutar muchachas de 13 o 14 años está escrito para niñas de 9 y, en definitiva, no me encaja para ninguno de los dos tramos de edad.

¿Es una novela disfrutable?

Yo creo que lo es para lectoras poco exigentes que buscan un pasapáginas sin mucha más sustancia. Me consta que es una obra pionera en el tratamiento de temas como las mutaciones humanas, que se publicó en una época convulsa y que contiene ecos de la guerra que asolaba el mundo en aquel momento. Me consta que tuvo muy buena acogida y soy la primera en reconocer que no estaríamos aquí si no fuera por los pasos que dieron nuestros mayores, pero no termino de ver la necesidad de reeditar un libro así en una colección juvenil. Reconozco su valor como clásico, pero no sé hasta qué punto es una buena lectura para estos tiempos. Claro, que yo no soy editora.

Ojo, no ha envejecido mal, pero se me queda corta. Claro, que algo tendrá el agua cuando la bendicen: en Goodreads aparecen 63 ediciones de Slan.

La edición

Es maravillosa en todos los sentidos. Da gusto tener el libro entre las manos. La elección de los colores, la tinta interior y hasta el papel son una delicia. Las ilustraciones de Marina Vidal son preciosas y muy actuales, aunque conservan cierto aire retro que me parece acertadísimo.

La traducción también me parece sobresaliente, muy viva. De hecho, la prosa es lo mejor del libro y me da un poco de pena que se desperdicie en una novela tan deslavazada.

Conclusión

Si conoces a alguna lectora joven y poco experimentada a la que quieras introducir en el proceloso océano de la ci-fi, Slan es una novela ligera y rápida de leer, sin grandes complicaciones y con muchas aventuras. Pero no la recomiendo para lectoras más formadas que seguramente le pedirán otras cosas a sus lecturas.

También puedes disfrutar de la experiencia de Slan si necesitas algo muy ligero para desintoxicarte tras una lectura densa. La novela posee muchas cualidades atractivas aunque yo no la haya disfrutado.

  • Editorial: Gigamesh
  • Lanzamiento: marzo de 2020
  • Páginas: 388
  • Traducción: Adrea M. Cusset
  • Ilustraciones: Marina Vidal
  • Valoración: Café con leche un poco flojo

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